viernes, 24 de mayo de 2013

El fin del mundo según Mortimer



Ay, los cómics "en rejilla", sin lugar a dudas una de mis debilidades. Bueno, no sé si se les llama así o no (es más, juraría que no, que tienen un nombre pero que ese seguro que no es) pero como no me acuerdo-no se me ocurre un mejor calificativo para cómics como el de Zelda: Wind Waker o el que hoy reseñamos, en los cuales intentan que cada página (dividida siempre en cuatro viñetas) nos saque una sonrisa a la vez que la trama avanza.


¿Y de qué trata el que hoy os reseño? Pues de nada menos que del fin del mundo. Veréis, Lucas es un chaval un poco pardillo que, temeroso del Apocalipsis, decide sacar su vieja máquina de escribir del trastero y mecanografiar sus memorias. ¿Que por qué no un PC? Joder, por los pulsos electromagnéticos de la muerte, si es que hay que explicároslo todo.


Tal y como supondréis esto no trata de conflictos interpersonales, salvar al mundo o ligarse a la chica de turno (Lucas ya tiene novia, la cual no dudará en vacilarle cada vez que tenga ocasión), sino que el autor pretende sacarnos una sonrisa con todas y cada una de las páginas... y realmente lo logra. Bueno, por lo menos en casi todas, pues aunque al principio es algo predecible de la que llega el primer "visitante inesperado" la cosa se pone genial.



Click para ampliar. Como siempre.


Realmente lo recomiendo, pues entretiene mucho y no se hace pesado en ningún momento (es más, no me habría importado que durase el doble). Es más, por un momento hasta me planteé su compra, pero fue entonces cuando vi que cuesta 14 euros. Dios, no soy catalán (un abrazo Anti) pero aún así duele. El cómic merece mucho la pena y es súper entretenido, pero joder, no vale esos 14 eurazos ni de coña.

P.D. Creo que a esta clase de cómics se les llama gag-strip, pero no estoy seguro.

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